Barcelona en 1 día

1- Catedral de Barcelona y Barri Gòtic

El recorrido empieza por una de las zonas con más historia de la ciudad. Aunque la Sagrada Familia se lleve el peso de la fama, la catedral gótica es fantástica.
Dedicar una hora a perderse por las callejuelas de alrededor merece la pena. Si es primavera o verano, os recomendamos hacer una parada en el Bar Jardí, una terracita chulísima escondida con atmósfera un tanto underground dentro del Mercadillo del Camello.

2- Portal de l’Angel, Plaça Catalunya y Passeig de Gracia

Desde el Barri Gótic se puede subir hacia Plaça Catalunya (conocida por ser punto de encuentro) a través del animado y comercial paseo de Portal de l’Angel donde se encuentran las tiendas más de moda del momento (Zara, H&M, Pull and Bear, Footlocker, Mango, Custo…). Finalmente si sigues subiendo, llegarás a la famosa y conocida calle Passeig de Gracia donde podrás encontrar las tiendas más fashions, (Louis Vuitton, Prada, Gucci, Loewe…).

3- Las Ramblas

Las Ramblas son un paseo que desciende hacia el mar, hasta donde se encontraba el antiguo puerto, y que permiten cruzarse con multitud de artistas callejeros, turistas y también carteristas, ¡ojo! Con todo, es un paseo estupendo y siguiéndolo se llega hasta el siguiente punto: El Mercat de la Boquería.

4- Mercat de la Boquería

Según la propia web del mercado, el origen de éste es confuso, aunque parece ser que nació como mercado ambulante allá por el s.XIII y no fue hasta el s.XIX cuando se construyó el edificio con estilo novecentista.
Debes perderte entre las sabrosas paradas del Mercado y probar las tradicionales tapas de El Quim o el bar Pinotxo. Dentro del Mercado encontraréis numerosos puestos coloristas con infinidad de frutas exóticas, así como otros de productos frescos de carne y pescado. Si lo que buscáis no lo encontráis allí… Entonces, ¡no existe! :D

5- El Raval

De la Boquería nos desviamos al barrio del Raval, para cambiar de rambla y de ambiente. El Raval es un barrio que algunos tildan de peligroso o controvertido, pero que a nosotros nos encanta. Un barrio multicultural y vivo, donde podréis encontrar numerosos teatros y pequeños comercios y restaurantes de todo el mundo. Al final de la rambla… ¡MIAU! ¡Hay premio! El gato de Botero os espera :)

6- Volviendo a La Rambla y segundo premio

Tras el paseo por el Raval, el regreso a la Rambla por el Carrer de Sant Pau. En esa calle, para los que estéis ya hambrientos… algo rico rico: ¡El Pollo Rico! Un lugar auténtico, de toda la vida, y para todos los bolsillos.
Una vez en la Rambla, el final de ésta también tiene premio. En este caso, el monumento a Colón. Dentro de esta singular columna, hay un mirador para quien esté interesado.

7- Al lado del mar

Una vez pasado el monumento a Colón, atravesando el Moll de la Fusta se llega al Maremagnum. Sí, lo sabemos: es un centro comercial y nosotros somos de mochila y bajo presupuesto. Pero nadie os pide que compréis. Simplemente, disfrutad de las vistas ;) Es un sitio muy bonito para sentarse un rato al lado del mar y descansar un poco.

Y como la brisa marina da hambre y probablemente llevéis unas horas caminando, ¿qué mejor que unos buenos montaditos?

Para ello tendréis que andar sólo un poquito más, justo hasta Can Paixano. Este pequeño bar es un sitio emblemático en Barcelona. Suele estar lleno y hay que tener un poco de paciencia, pero es un lugar auténtico, con jamones colgando y una rica variedad de montaditos que compensarán la espera. Además, las copas frescas de vino espumoso son ricas y baratas :) Con esto, estaréis listos para afrontar el siguiente día en compañía de Gaudí.